FRANJA DE GAZA.- Los blindados israelíes avanzaron por primera vez hacia el centro de Rafah, en el sur de la Franja de Gaza, el mismo día en que Irlanda, España y Noruega reconocieron oficialmente el Estado de Palestina, y pese a las condenas internacionales por el mortífero bombardeo contra un campo de desplazados, el fin de semana.
Tanques y vehículos equipados con ametralladoras fueron vistos cerca de la mezquita Al-Awda, un hito en el centro de Rafah, mientras centenares de palestinos huían de Tal al Sultan, donde un bombardeo israelí mató el domingo a por lo menos 45 personas, según las autoridades del movimiento islamista Hamas, que gobierna el territorio.
“Nuestras mujeres y niños no paran de llorar” y la población está agobiada por el miedo, dijo Ihab Zaarab, un palestino de 40 años, residente en Rafah, a la agencia francesa AFP. “Estamos en pánico”, afirma Zaarab. “Ver a la gente huyendo nos dio más miedo y decidimos refugiarnos en las tiendas de (la zona costera de) Al Mawasi. Esperemos que haya lugar”, añade.
Cerca de un millón de personas huyeron de esta ciudad del extremo sur de la Franja de Gaza en las últimas tres semanas, cuando se inició la operación terrestre del ejército israelí, según datos de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (Unrwa). Algunas familias consiguieron cargar colchones y mantas en un coche, otras, se llevaron sus pertenencias en bolsas de plástico para la basura.
“Nos quieren eliminar”
En el centro de Rafah, otros habitantes contaron que ya no podían marcharse a causa de la llegada de blindados israelíes.
“La gente sigue por ahora en sus casas pues quien se mueve recibe disparos de drones israelíes”, dice Abdel Jatib. El hombre, de 40 años, añade que escuchó disparos y explosiones. “No sabemos a donde ir. No hay lugar seguro en Rafah”, se lamenta.
Coincide Mohammad al Chaer, de 36 años y quien vive a 200 metros de Al Awda. “Con mi familia, no sabemos adónde ir”, cuenta. “Nos quieren eliminar. Basta de bombardeos”, denuncia tras el ataque, que provocó una ola de conmoción internacional y aumentó la presión para que Israel suspenda su ofensiva en esa ciudad.
La Corte Internacional de Justicia, el máximo tribunal de Naciones Unidas, ordenó el viernes a Israel que suspenda sus operaciones militares en Rafah.
Lejos de cumplir con la orden, Israel bombardeó el domingo el campamento de refugiados de Tal Al Sultan y ayer la zona humanitaria de Al Mawasi, al oeste de Rafah, donde según la Defensa Civil de Gaza se produjo un ataque israelí que dejó al menos 21 muertos en un campo de desplazados.
Israel niega su responsabilidad en ese último bombardeo, aunque sí admitió que el de Tal Al Sultan fue un “trágico accidente”.
La ofensiva israelí sólo dejó un centro de salud en funcionamiento en esta ciudad. “La maternidad del hospital Tal Al Sultan es la única que lucha para seguir ofreciendo cuidados a los pacientes de la gobernación de Rafah”, dijo el Ministerio de Salud de Gaza.
