“La verdad que los precios están muy parecidos a la ciudad de Buenos Aires. Puede ser que algún lugar frente al mar sea más caro, pero la verdad que no noto mucha diferencia. De todos modos, todo es caro y uno elige solo algunas noches para salir a cenar, y el resto solemos cocinar en el departamento”, cuenta Micaela Urquiza, de 48 años, que vino de vacaciones a Pinamar junto a su marido y su hijo, Kevin, de 18.
Esta temporada de verano el bolsillo juega un rol importante. Durante todo el año los precios, para citar una frase célebre, subieron por ascensor mientras los salarios subían por la escalera.
Y eso los comerciantes lo saben, por eso, a pesar de que la inflación anual será cercana al 100%, muchos decidieron aumentar los precios por debajo del índice que difunde el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec).
