Durante las primeras horas de este jueves, tras conocerse los detalles del DNU del presidente Javier Milei miles de porteños marcharon al Congreso repudiando las medidas. Esta mañana, en una conversación radial, el mandatario rompió el silencio y atribuyó los cacerolazos a que «puede ser que haya gente que sufre del Síndrome de Estocolmo». «Están abrazados y enamorados del modelo que los empobrece, pero no son la mayoría de los argentinos. La república está en riesgo con el populismo, no con libertad», sostuvo.

Además, adelantó que habrá más medidas: «Hemos detectado, entre leyes y otras normativas que dificultan el funcionamiento de una sociedad libre, cerca de 380 mil regulaciones; estamos trabajando en desmontar esa máquina de destruir en la que se convirtió el Estado argentino», manifestó.

A su parte, respecto a las más de 300 derogaciones y 300 modificaciones, afirmó que se trata de «una predolarización» que genera «un shock de libertad», al tiempo que anticipó que «viene más. Ahora vamos a estar llamando a extraordinarias». El mandatario precisó además que debió tomar «un conjunto de medidas antipáticas para la recomposición de la caja», pero insistió en que «históricamente todos los ajustes cayeron sobre el total de la población, y esta es la primera vez que el 60% cae sobre el Estado».

«Lo que estamos haciendo es mejorando la macroeconomía. Es un paquete de estabilización que muchas cosa no me caen simpáticas, pero es para resolver la inflación. Acá sí hay emergencia. Me da gracia que los kirchneristas digan que no había emergencia», indicó. En un mensaje a la clase media, Milei les prometió que se beneficiarán «con la baja de la inflación, la mejora de la economía y que va a tener un mejor trabajo y nivel de vida».