“Realmente espero estar equivocándome, pero la realidad es que estamos muy preocupados con todo esto. Hoy (por el lunes) al mediodía nos notificaron que se adelantaba para mañana (por este martes) la audiencia por el caso del médico acusado de atacar a su ex esposa y a su hija. Esta audiencia iba a ser el viernes, no es común que estas cosas ocurran”, denunció el abogado Manuel Pedernera, que asiste como querellante a la médica S.L, atacada a golpes el 12 de febrero. Según lo anunciado en la carátula de la audiencia, el motivo sería debatir el posible arresto domiciliario del médico sobre quien pesa la grave acusación de violencia familiar.
Según la denuncia, el 12 de febrero el traumatólogo L.F.A fue hasta la casa de su ex esposa, S.L, para llevarse a los hijos que tienen en común. En esas circunstancias se produjo una discusión que se tornó violenta cuando el faculttivo tomó de la cabeza a la mujer y la arrojó contra una pared.
En ese escenario, la hija de 14 años de ambos intervino lanzándole un vaso de vidrio a su padre para que cesara el ataque, pero el hombre respondió causándole a la adolescente una herida cortante en la mano con uno de los vidrios rotos. Los nombres del acusado y de las víctimas se preservan para preservar los derechos que asisten a los hijos de la pareja.
En el caso interviene la Unidad Fiscal de Violencia de Género II, a cargo de Gerardo Salas. Por el momento L.F.A fue imputado por el delito de “lesiones leves” en perjuicio de ambas víctimas, aunque se aclaró que la calificación legal puede agravarse según lo que determinen los médicos forenses que debían revisar a las damnificadas, a partir del debate que se dará este martes en el que la acusación podría pasar a ser por el delito de “lesiones graves”.
En la primera audiencia que se hizo por este hecho, la Fiscalía requirió 60 días de prisión preventiva para el acusado. En ese momento la jueza Isabel Méndez entendió que 19 días podían llegar a bastar para realizar la investigación, sin embargo, por los estudios y la cirugía por la que debió pasar S.L, ese plazo no alcanzó. La mujer presentaba fracturas en la órbita, en los malares y maxilares.
Vencido ese plazo, la Fiscalía pidió 10 días más de preventiva para el acusado. La querella cuestionó con dureza que se pidiera un arresto tan escueto. La jueza Isolina Apás Pérez de Nucci, que estuvo a cargo de esa segunda audiencia, hizo lugar a la cautelar aclarando que no podía otorgar más tiempo del que pedía la Fiscalía y considerando que los argumentos de Pedernera tenían fundamentos para considerar que la investigación conllevaría más días.
