Juan Pablo Gómez, director del Consejo de Escuelas Experimentales de la Universidad Nacional de Tucumán, confirmó las dificultades presupuestarias que afronta el sector y las consecuencoas de la falta de financiamiento para el desarrollo de obras de mejoramiento edilicio, además del pago de los sueldos a los profesores.

“Todas las universidades están funcionando con el presupuesto 2023; con una inflación del 200 por ciento en el último año, no alcanza para cubrir los sueldos y gastos de mantenimiento para todo el 2024”, sostuvo el directovo, quien detalló también que, mientras el Congreso no apruebe nuevas partidas de dinero o el gobierno nacional atienda la situación del sector, la situación se torna “inviable”.

Gómez puso en fila los proyectos truncos por falta de fondos. “Nos hubiera gustado que la refacción de la fachada de la escuela Sarmiento sea más rápida; sólo se pudo terminar una de las dos partes”, dijo, y agregó que “hay escuelas que están con más deterioro, como el Instituto Técnico, vamos a cambiar las veredas y trabajar en los baños; pero todo eso tiene un limitante económico, porque el financiamiento lo hace la Universidad con sus propios recursos”.

En cuanto a las deudas que las instituciones mantenían con algunos de sus docentes, explicó que “el problema de los retroactivos se va solucionando, sobre todo lo que es de mayor antigüedad”.

El funcionario reiteró luego que esto se trata de un problema económico, que con la caja actual que maneja la UNT no es posible saldar la totalidad de las deudas, que se remuneran a valores vigentes “para que no se pierda el valor adquisitivo”.

A pesar de las complicaciones que afrontan las ocho escuelas experimentales de la UNT, confía en que las clases comiencen para el primer año, y el primero y segundo preparatorio del Gymnasium, el 19 de este mes; en tanto que el resto de los niveles arrancan el ciclo lectivo el 25, y los institutos terciarios lo harán a partir del 1 de abril.

En febrero, el Consejo Universitario Nacional (CIN), integrado por los rectores de todas las universidades públicas -nacionales y provinciales- de la Argentina, emitió un comunicado que advierte que el sector encendió las alertas, debido a la crítica situación por la que atraviesan esas casas de altos estudios. 

“Es tiempo de advertir, con la gravedad que la situación impone, que de no mediar acciones que rectifiquen el rumbo se verá seriamente afectado el pleno funcionamiento de las instituciones universitarias públicas”, sostuvo la entidad.