El peronismo revalidó su hegemonía en Tucumán, donde está en el poder desde hace 24 años. Sin Juan Manzur en la boleta, a quien la Corte Suprema le impidió ser candidato por incumplir con la Constitución local, fue su vice, Osvaldo Jaldo, quien le dio el triunfo al oficialismo sobre Roberto Sánchez, de Juntos por el Cambio. Traccionó la victoria oficialista, el sistema de acoples, una suerte de lista colectoras.
Con el 54% de las mesas escrutadas, el frente encabezado por Jaldo cosechaba el 56,7% de los votos, seguido a distancia por Sánchez, con el 34% de los sufragios. Muy lejos quedaba Fuerza Republicana, de Ricardo Bussi, que no llegaba a los 4 puntos.
La victoria de Jaldo es un espaldarazo al Frente de Todos en la semana en la que se definirán alianzas y se avanzará en las candidaturas a nivel nacional. Alberto Fernández buscará capitalizar el triunfo y visitará el lunes la provincia con la excusa de activar una obra pública. Tanto Jaldo como Manzur están alineados con el resto de los mandatarios del PJ y coinciden en la necesidad de llegar a las PASO de agosto con una lista de unidad, a contramano de las pretensiones del Presidente. Reforzarán ese pedido con una foto de alto impacto: comparten el triunfo con los gobernadores Ricardo Quintela (La Rioja), Raúl Jalil (Catamarca), Gerardo Zamora (Santiago del Estero) y Gildo Insfrán (Formosa). Se sumá luego el ministro del Interior, Eduardo Wado de Pedro, el candidato de Cristina Kirchner. “El Poder Judicial no debe estar politizado”, dijo el funcionario de La Cámpora, en alusión a la impugnación de la Corte a la candidatura de Manzur.
Durante toda la campaña, Jaldo y Manzur tomaron distancia de la gestión nacional y hasta evitaron las referencias a la pelea por las candidaturas y a la crisis económica por la inflación.
“Aquí fueron derrotados los referentes nacionales de Juntos por el Cambio: Larreta, Bullrich y Macri. Nos vamos a organizar para ganar la elección nacional”, dijo Jaldo, victorioso y desafiante.
